domingo, 22 de abril de 2012

C-47 y DC-3 militares en Chile


La "CHARLOTA"
en la Fuerza Aérea chilena


FACH 951, sin duda un longevo avión, que le hace honor a la trayectoria de los C-47/DC-3; captado en la losa del Grupo de Aviación Nº 10, en su antigua Base de Los Cerrillos.
La aeronave lleva el esquema de mimetismo, con el cual terminó sus días operacionales en Chile y que fuese aplicado en su destinación en el Grupo Nº 8.


por Sergio Pulgar, Investigador Histórico Aeronáutico

Sin asidero documental, pero habiendo tenido la oportunidad de conocerlo en servicio, rescato el nombre que recibió en la FACH el DC-3/C-47 Skytrain: CHARLOTA, en esencia fue el cariñoso reconocimiento de su adopción como un miembro notable de la égida de aeronaves recordadas que han servido con la aviación militar chilena y que han dejado su impronta en las tripulaciones y quienes han sido beneficiados con su operación en tiempos difíciles.

A principios de la década de los 40, la institución había conseguido implementar teórica y materialmente un moderno y debemos reconocer, poderoso sistema de entrenamiento en todos sus niveles. El elemento Transporte, considerado entonces de apoyo, estaba confiado en la eficiencia de las Tripulaciones y cómo empleaban de la mejor forma los diversos tipos de aeronaves que eran destinados al efecto. Debemos recordar que el visionario forjador de la Aviación Chilena: Don Arturo Merino Benítez, siempre tuvo un concepto integral en su desarrollo, contemplando tanto la implementación de un sistema defensivo, basado en aviones y unidades de combate que realmente cumplieran su objetivo; había desarrollado con heroísmo y sacrificio tanto de sus camaradas subalternos, como arriesgando su propia vida, el establecimiento de rutas viables y seguras para el Transporte, poniendo especial énfasis en el enlace de las zonas extremas de la Nación.
Así había abierto la Ruta a Magallanes con frágiles aeronaves, pero con un tesón y valentía espartanos, elaborando de paso la herencia histórica del entonces Grupo N° 1 de Anfibios, que en la actualidad es el glorioso Grupo de Aviación N° 5, ampliamente reconocido por su misión de apoyo de las zonas extremas desde la Novena a la Décimo Segunda Regiones, experiencia y preparación que llevó a sus tripulaciones a ser las primeras en establecer un sistema regular de vuelo en la Antártida, con el legítimo heredero de la Charlota, el Twin Otter, que singularmente posee performances y capacidades similares, aunque más pequeño y moderno. Establecida la Ruta, el Comandante Merino Benítez crea el Grupo de Anfibios N° 2 en Magallanes, en el aeródromo de Bahía Catalina, que sería la base del Grupo de Aviación N° 6, actualmente responsable del transporte en la Provincia Antártica chilena, con aeronaves de su dotación asignadas al Grupo de Exploración Antártica N° 19.
Aunque parezca increíble, Merino además estaba trabajando en la creación de la que luego sería la Línea Aérea Nacional, de la cual es su fundador y por larga data perteneció a sus cuadros ejecutivos, imprimiéndole una mística que pocas aerolíneas en el mundo pueden ostentar en su historia.
Todo ello ocurría en la década del 30, época convulsionada en el ámbito político gubernamental, que vió cambios de gobiernos, ministros familiares y adopción de ideologías extranjeras; influyendo, afectando y más de las veces siendo cuna de algunos de ellos la Fuerza Aérea Nacional, a pesar de lo cual Merino logró cimentar las bases de la Institución, aunque ello le costara su legítimo derecho a comandar la Aviación de la época.
Turbulencias más o menos, la FAN sobrevivió, aunque desarrollando sólo el área de combate, haciendo pequeños, aunque notables aportes a la comunicación aérea y postal, pero no al transporte.

El C-47, un verdadero transporte aéreo

Sólo hasta el 29 de Diciembre de 1945, no recibe el definitivo reconocimiento de su importancia; en esa fecha es creado el Grupo de Transporte N°1, al mando del Comandante de Escuadrilla (A) Don Adalberto FERNÁNDEZ F., al cual se le dotó con una verdadera muestra de aviación, entre los que se contaban TEXAN, VALIANT y sólo 2 C-45 EXPEDITOR (único avión de transporte) que fueron sus medios hasta que en 1946 la Institución decide adquirir los primeros aviones de Transporte y teniendo como referencia el que LAN había comprado DC-3 y había efectuado un vuelo desde Santiago a Punta Arenas estableciendo definitivamente la Ruta a Magallanes; opta por el Skytrain, 3 C-47 y un C-53 ex USAAF los cuales arriban a Chile entre 1946 y 1947 con tripulaciones e insignias estadounidenses, para luego ser comandadas por tripulaciones chilenas, aunque con un miembro de la USAAF hasta el traspaso oficial a la FACH (ref. bibliográfica: DC-3/C-47 En los Cielos Chilenos de C. Cáceres & S. Barriga) que los matriculó desde el 952 al 955, asignándolos al Grupo de Transporte N° 1.
Paralelamente el Gobierno chileno gestionó la compra de un C-47, el cual encomendó convertir a DC-3 a una empresa estadounidense para destinarlo como avión presidencial, bajo responsabilidad de tripulaciones de la FACH y el número institucional 901.
Este avión fue bautizado por el Presidente Gabriel González Videla, como "El Canela", inspirado en el color del tapiz interior del avión.
A partir de 1947 el transporte institucional que hasta entonces se había apoyado en los aviones de LAN, estrechamente ligada a la Fuerza Aérea, comenzó un desarrollo óptimo, aumentando sus vuelos a través del territorio nacional, tanto en misiones propias del arma militar, como en constante apoyo a la comunidad. En 1948 el Grupo de Transporte fue redesignado con el N° 10 que ostenta hasta hoy.

En 1953 se incrementa la dotación con 4 C-47 FACH 956, 957, 959 y 960 (con puerta de DC-3), además de 1 DC-3 FACH 958; de ellos el 959 venía implementado como avión ambulancia y sus distintivos incorporaban una cruz roja sobre el fuselaje y en ambos lados del estabilizador vertical.
El
13 de Abril de 1954 se perdió en un accidente en Batuco (sector rural norte del Área Metropolitana) el FACH 956, partiendo su valiosa tripulación, compuesta por Fernando Rojas Mercado, Fernando Müller Rivera, José Plaza Concha, Miguel Rubio Silva y Javier Gonzalez Cadima.
El 28 de Enero de 1959 despegó desde Los Cerrillos el FACH 952, en un vuelo de régimen con destino a Punta Arenas, al mando del Capitán de Bandada (A) Don Reinaldo MARTIN Müller, destacado atleta de la institución de renombre internacional y que le diera un enorme impulso a su disciplina en las filas de la Fuerza Aérea. Aproximando a Puerto Montt el Capitán MARTIN notifica 6.000 pies sobre el Lago Llanquihue, para comenzar a descender entre las nubes hacia La Chamiza. Infructuosamente la torre de control intenta comunicarse con el C-47, en consecuencia y hacia el atardecer de ese miércoles se da la alarma al SAR, para comprobar en la tarde del día 29 que el avión se había estrellado contra el Volcán Osorno; perdiéndose una valiosa tripulación, un Capitán de Carabineros y dos civiles que iban de pasajeros. Aunque la aeronave estaba dotada de los medios tecnológicos como para efectuar una aproximación segura, la contraparte en tierra carecía absolutamente de los medios necesarios para apoyar el proceso, en una de las zonas más difíciles de volar.
Con su dotación reducida a siete Skytrain, el Grupo de Transporte N° 10 enfrenta en 1960 los aciagos momentos que significaron los terremotos del 17 de Mayo en Concepción y el 22 de Mayo en Valdivia, iniciando el Puente Aéreo que luego se convertiría en internacional, en el cual se aplicó inclusive el FACH 901 que para entonces había sido rematriculado como 950, pero continuando en su misión original.
En Octubre de 1960 la FACH adquiere el C-47B LAN N° 203, redesignándolo como FACH 951.

A partir de 1963 10 Skytrain refuerzan el inventario del Grupo, numerados desde el FACH 961 al 970, éste último inicialmente ambulancia y que se perdiera en un terrible accidente en Julio de 1975 mientras efectuaba una práctica de lanzamiento de paracaidistas en Colina.

Mientras se incorporaban los nuevos C-47 de distintas versiones, el 16 de Junio de 1963 se accidenta el FACH 953 en la Décimo Primera Región (Aysén); así como a dos años de su llegada el FACH 965 se accidenta cerca de Mendoza, Argentina, el 12 de Mayo de 1965, siendo reacondicionado para volar en plena cordillera y arribando a Chile fue recuperado completamente.En un merecido apoyo al esfuerzo desplegado por la Dirección General de Aeronáutica Civil de Chile, su homóloga estadounidense le cedió en 1965 un DC-3A al cual se le asignó la matrícula FACH 971, redesignándolo posteriormente como A1 y cariñosamente conocido como el «Payaso Grande» debido a la colorida decoración de su fuselaje, propia de sus funciones. Este fue posteriormente vendido a Estados Unidos en 1980.
Entre Julio y Septiembre de 1965 se comenzaron a dar de baja los aviones más antiguos, entre ellos los FACH 957, 958 y 961.

Poco difundido, aunque muy importante en la historia de la constante presencia aérea en la Antártida, lo constituye el sobrevuelo del continente helado efectuado por el FACH 960 en un vuelo de 10 horas desde y hacia Punta Arenas, en 1966.

El ex Tripulante de C-47 e Ingeniero de vuelo del Grupo Nº 10, Jorge Montenegro, contempla con nostalgia la insignia del "transporte" el 29 de Enero de 2012

Esta aeronave se accidentaría cerca de Chaitén (Chiloé continental) en la Décima Región en Enero de 1974 y dado lo inaccesible de la zona en el momento, fue abandonado en el lugar, mas quiso el ingenio y la necesidad de un colono convertir el fuselaje en casa habitación, preocupándose de repintarlo periódicamente en sus colores originales y decorarlo con todo el cariño que se estila en la lluviosa zona cordillerana, como dato interesante, la aeronave aún portaba su número identificatorio en la proa a mediados de los 90, cuando ya forma parte del paisaje y la historia local. Lamentablemente, el paso del tiempo y el abandono de la misión que había cumplido en tierra lo tienen en precarias condiciones, aunque conserva la insignia del Grupo Nº 10 y deja aun ver sus colores operativos. 
Con buena voluntad y reconocimiento de la relevancia histórica de esta "Charlota" se podría rescatar y recuperar para ser exhibida a las nuevas generaciones de Tripulaciones y de los amantes de la aviación nacional.



En la actualidad se exhibe un DC-3, ex LAN, que desde hace una década ha sido el símbolo del Grupo Nº 10; muy bien restaurado por el Grupo de Mantenimiento de la IIª Brigada Aérea, con los colores y distintivos del FACH 960.

El último C-47B fue cedido por la Misión Aérea Estadounidense a principio de los 70 y matriculado 972, aeronave que junto al FACH 963 fue redestinado al Grupo de Aviación N° 6 en Bahía Catalina. En Octubre de 1974 el FACH 966 acondicionado como aerofotogramétrico se unió a la dotación de esa unidad hasta su retiro en 1978. 

El 950 continuó en su misión de "presidencial" hasta entrado los 70, aunque con poco trabajo, según relatan los tripulantes de la época, su Jefe de Máquina, de la Escuadrilla "Beaver" , egresado en 1969, pensaba que "no volaría nunca", ya que el Presidente Frei Montalva no ocupaba los medios aéreos institucionales, salvo en contadas oportunidades. Así es que mientras tanto volaba de apoyo en los demás aviones del Grupo Nº 10.
Al asumir el mando del país Salvador Allende G., la cosa cambió radicalmente, siendo usado en numerosas oportunidades por el Mandatario, además de convertirse en el transporte VIP de la época.

"La tripulación primero ..."

Entre las anécdotas del período, se cuenta que uno de los primeros vuelos presidenciales se programó para un fin de semana - cosa que se repitió casi constantemente, con la poca "alegría" de la tripulación" - 
Esperando en la losa de operaciones del Grupo Nº 10, la tripulación es informada que el Presidente entraría por el aeropuerto, por lo que debían trasladarse hasta las instalaciones del Grupo Nº 7 (costado oeste); en el procedimiento nadie tomó la precaución de enviar un equipo de apoyo en tierra, por lo que sólo iban los Pilotos y el jefe de Máquina del 950
Cumplido el saludo protocolar y dispuestos para abordar el avión, Allende les indica "por favor, la tripulación primero ...", por supuesto que el Comandante de la aeronave le refuta "Señor Presidente, Usted  primero ... ", el gobernante insiste y bueno, la tripulación "cumple la orden"; hasta aquí nada extraordinario, salvo por el "pequeño detalle" de ¿quién supervisaría el procedimiento de puesta en marcha de los motores ?, además de hacer el último prevuelo, retirar cuñas y , por supuesto, cerrar la puerta del avión ...
Superado el "schock" del joven Tripulante, desciende y completa el circuito, alterado por la amable petición del "señor Presidente". 
Gran actividad desarrolló durante la reunión de la UNCTAD III, en 1972, trasladando a diversas delegaciones, siendo el circuito obligado, la visita a las salitreras y las minas de cobre del norte chileno.
Posteriormente, el 950 quedó relegado a unas cuantas misiones secundarias, hasta su abandono en un costado de los hangares del Grupo Nº 10, siendo "desvalijado" de muchos de sus accesorios especiales, de los cuales estaba dotado, para cumplir su misión VIP.
La aeronave tenía acomodación para el Presidente, en la sección central del fuselaje, en tanto la sección trasera tenía asientos tipo butaca, dos pares a la derecha y uno a la izquierda, hasta habilitar seis cupos.
La historia del tripulante termina tan tristemente como la del avión, aunque pertenece a otro relato, y a pesar de haber pasado tristes momentos en Chile, continuó su vida fuera del país y salvo el recuerdo de amargos momentos, mantiene viva el "Alma de Aviador".

Fin de la "Era de la Charlota"

Con la llegada de aviones con más capacidad y mejores performances, los C-47 continuaron siendo destinados a otras Unidades como apoyo a los Grupos Operativos, destacándose los 4 asignados al Grupo de Aviación N° 8 que fueran los últimos en ser retirados del servicio en 1982, vendiéndose dos de ellos (964 y 968) en tanto que el FACH 963 fue entregado al Museo Nacional Aeronáutico y del Espacio, donde se encuentra dignamente expuesto para el reconocimiento de quienes lo saben importante en la historia nacional y el conocimiento de los más jovenes que les gusta por «grande y bonito».

El pequeño Grupo de Transporte N° 1 era un cariñoso recuerdo para los antiguos, pues la línea de elegantes DC-6B y luego los primeros 2 «enormes» C-130H Hércules, llenaban las aspiraciones de las juveniles tripulaciones de mediados de los setenta que quizás ni pensaron que el ciclo de desarrollo había comenzado con una crisis y se cerraba con otra que se avecinaba, pero que asimismo como en 1947 terminaría convirtiendo al ahora Grupo de Aviación N° 10 en uno de los componentes más poderosos, modernos y eficientes de su tipo.